Antorcha

Fue a principios del mes de diciembre de 1998 cuando Arturo Montiel Rojas, entonces precandidato a la gubernatura mexiquense, selló un compromiso con el matrimonio integrado por Maricela Serrano Hernández y Jesús Tolentino Román Bojórquez.

A principios de marzo de 1999, Montiel Rojas fue ungido como el candidato del PRI a la gubernatura y se estrecharon los lazos. Todavía recuerdan en Citlalmina la recepción que le dieron al entonces abanderado tricolor cuando los visitó.

Toda la calle de acceso a la colonia con militantes a ambos lados y todos portando antorchas encendidas. Esa noche fue mágica, porque además había una fila interminable de mariachis poniéndole sabor al ambiente.

En Chimalhuacán le organizaron un gran evento que luego echaron a perder los militantes de la Organización de Pueblos y Colonias, porque llegaron a reventar el evento.

Al año siguiente hubo elecciones y Guadalupe Buendía, que se sentía la dueña de Chimalhuacán logró colocar como candidato a diputado federal a su hijo Salomón y para ella negoció con Tolentino la dirección del Organismo de Agua Potable, además de que tenía comprometida la Tesorería y la Dirección de Obras Públicas para su grupo, pues el antorchista iba como candidato a la presidencia municipal. ese fue el punto del conflicto.

Lo que no sabía Guadalupe es que le habían tendido una trampa y ella y su gente cayeron redonditos. Desde las oficinas del gobierno estatal azuzaron a la mal llamada “Loba” a que tomara las instalaciones de la presidencia municipal para exigirle más posiciones a Tolentino y así lo hizo.

El 18 de agosto de 2000, fecha en la que debía tomar posesión el antorchista como alcalde, el Palacio estaba en manos de los militantes de la OPC. Por la mañana llegaron Antorchistas para apoyar a su líder, de alguna parte de este contingente salió un petardo y fue como si hubieran lanzado una señal. Desde la azotea del Palacio Municipal dispararon contra la muchedumbre con un saldo de 10 personas muertas y 98 heridos de bala.

Esa balacera significó la caída de la “Loba”, que falleció el año pasado en el penal de Almoloya de Juárez, por contagio de Covid, y la llegada al poder de Antorcha Campesina. Jesús Tolentino fue alcalde tres veces, además de diputado local y federal.

El domingo 6 de junio fue despedido por los ciudadanos de Chimalhuacán. A partir del 31 de diciembre se quedará sin trabajo, al igual que su mujer y todo eso sin necesidad de disparar una sola bala.

Es de esperar que, de aquí a la toma de protesta de la nueva alcaldesa electa, Xóchitl Flores, sucedan muchas cosas, pues no se resignarán tan fácilmente a soltar el poder en un lugar que ven como de su propiedad.

El gobernador Alfredo Del Mazo y su secretario de Seguridad, Guillermo Martínez Celis, deberán estar muy atentos al desarrollo de los acontecimientos en Chimalhuacán y en Ixtapaluca para evitar hechos violentos que puedan derivar en la pérdida de vidas humanas, pues ya vimos que a los dirigentes Antorchistas la vida de sus militantes les importa un comino.

Curiosamente, quien más sale ganando con la derrota de Antorcha es el gobernador Alfredo Del Mazo y su partido, el PRI.

ASME

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