Atizapán fue el municipio que más aporto en el canje de armas: SEDENA

El municipio de Atizapán encabezó el año pasado el Programa de Canje de Armas,  con el mayor número de armas entregadas al sumar 53; 35 armas cortas, 15 largas y 3 hechizas, así como 2 mil 788 cartuchos y 13 cargadores.

Gerónimo Caballero Nolasco, subteniente  de materiales de guerra de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) senaló lo anterior, al destacar que otro municipio  fue Tlalnepantla con 38 y el último lugar lo tiene Atlacomulco, con 4; 2 largas y 2 cortas. Naucalpan se mantuvo en el promedio de 20 armas a 30.

Atizapán fue el municipio que más aporto en el canje de armas

La campaña de Canje de Armas que organiza por la Secretaría de Seguridad del Gobierno del Estado y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), arrancó este lunes en la explanada del palacio municipal, donde se instaló el módulo para el Canje de Armas, que funcionará a partir de este 6 al 18 de marzo.

Las que más se entregaron  son las armas cortas, reconoció Caballero Nolasco.

Dijo que una vez que se evalúa las condiciones en que se encuentra el arma, se fija  el monto que se dará al propietario del arma, el cual fluctúa cómo mínimo 319 pesos y el máximo de 18 mil pesos.

«Los compañeros de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de México son los que manejan los recursos y lo entregan efectivo», destacó.

En cada campaña por municipio, se tiene un calendario y se acude con personal de gobierno del Estado de México y los gobiernos locales.

Las personas poseedoras de las armas vienen, «nos la muestran y se hace hace su dictamen de acuerdo a su estado de conservación, calibre y el estado físico, en base ello se establece en monto, tomando en cuenta el tabulador que se tiene y ellos le ofrecen el dinero», destacó. 

Dijo que se hace un acta para hacer transparente los recursos con lo que ellos cuentan, a ahí en fuera, «no se hace ninguna investigación legal, porqué la posee y si tiene algún antecedente».

El arma que más trae la gente es la calibre 22

La gente que se acerca a destruir las armas es porque representa un riesgo para sus familiares y muchas veces se cuenta con niños pequeños en casa, no saben qué hacer con ella, se acercan aquí a los módulos y se le hace una valoración para que se les pague.

Reconoció que en el mercado actualmente, existe mucha similitud con las armas de juguete a una real.

Tener un arma de fuego es un riesgo para cualquier familia, destacó y lo recomendable, es que se acerquen a estos módulos y destruirlas.

Reconoció finalmente que hay casos en que los niños llevan armas a sus escuelas, pero no recordó número de casos y muchas veces, «nos llaman a nosotros a qué atendamos esos casos, pero resultan ser de juguete».

Margarita González, vecina del Potrero, Atizapán, comentó que hace muchos años un niño de una escuela oficial llevó un arma a su escuela y lesionó a uno de sus compañeros, en el municipio.

Relató también el caso de un niño de Veracruz, que mató a su compañero de escuela con un balazo en la cabeza.

Dijo, son tragedias que se derivan de la inconsciencia de los padres al tener armas en sus casas.

SPM