Después de la tormenta

Conversando

Es muy difícil poder evitar un desastre como el que se presentó la semana pasada en el Estado de México a consecuencia de las lluvias torrenciales, pero sí es posible estar preparados para que las desgracias sean menos. Sin embargo, parece que en el Estado de México no se aprende de las experiencias previas.

Las fallas, están a la vista y desde todos los frentes: los ciudadanos continúan tirando basura que tapa los drenajes, las autoridades municipales no realizan mantenimientos continuos de la infraestructura que realiza los desagües y hasta el Gobierno del Estado parece no entender o dimensionar la tragedia.

Y es que no se entiende que después de las imágenes que se vieron en Atizapán, donde del Hospital General “Dr. Salvador González Herrejón” debieron ser evacuados hasta bebés en incubadoras por la inundación, no se viera al Gobernador Alfredo del Mazo en la zona afectada coordinando trabajos o apoyando a la ciudadanía.

En estos tiempos en los que ha sido duramente criticado que los gobernantes no se presenten en zonas de desastre donde han ocurrido tragedias, resulta incomprensible que el Estado de México se sume a esa tendencia que se traduce en insensibilidad.

No es para menos, hay familias que lo perdieron todo o casi todo y se cuentan por cientos, pues las afectaciones no sólo se registraron en Atizapán, sino que alcanzaron otros municipios como Cuautitlán Izcalli, Tlalnepantla, Naucalpan, Zumpagno, Ecatepec y Zinacantepec.

El saldo de las lluvias no sólo se queda en las cifras, también se debe analizar por qué sucedieron las tragedias y qué se está haciendo para estar preparado ante los fenómenos naturales. Y en este último balance es donde nadie sale bien parado, pero es en las autoridades en quien siempre recaerá la mayoría de la responsabilidad. Tal parece que no se hubiera aprendido nada de las inundaciones de 2009 que dejaron bajo al agua a miles de personas en Atizapán y Tlalnepantla cuando el Emisor Poniente colapsó.

¿Trienio a la basura?

Algo muy malo debe estar pasando en el ayuntamiento de Toluca, en donde ni el servicio de recolección de basura se presta de manera eficiente. Muchos son los reclamos porque en las últimas semanas el servicio se ha visto interrumpido en diversas zonas de la capital del Estado y lo peor: fuentes revelan que es por falta de dinero para el combustible de los camiones recolectores.

Está bien que el Alcalde Juan Rodolfo Sánchez no pudo conseguir la reelección que buscaba, pero eso de que los servicios básicos estén fallando tras las elecciones que perdió, no lo deja muy bien parado.

No estaría de más un ejercicio de transparencia para indicar la situación en la que se encuentran las arcas del municipio, digo, para saber si los habitantes de Toluca tienen motivos para preocuparse, aunque eso de que el servicio de recolección de basura falte, definitivamente no es una buena señal.

Twitter: @campudia

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