Lluvias exhibidoras

Esta semana fue atroz para el país en cuanto a las lluvias; pero especialmente castigó al territorio mexiquense donde se desbordaron ríos, inundaron calles y casas y hasta un muerto hubo por una fuerte granizada.

Estas lluvias castigadoras, también son exhibidoras. Muestran lo obsoleto de los sistemas de drenaje ante una creciente población; muestra la ineficiencia -en algunos casos- y la insuficiencia de personal y equipo de las autoridades municipales y estatales en atender las emergencias.

Pero además también muestra la poca educación y conciencia ambiental de los seres humanos que no sólo producimos toneladas de basura; sino que la tiramos en la calle provocando tapones en coladeras y convirtiéndonos en las víctimas de nuestras propias acciones.

En esta semana, la república mexicana fue azotada por tormentas. En el Valle de México, de lunes a jueves, se presentaron inundaciones muy graves. El primer día Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán de Zaragoza, Cuautitlán Izcalli y Zumpango, sufrieron severos daños.

Las calles se convirtieron en ríos, literalmente. Atizapán de Zaragoza y Zumpango estuvieron entre los más afectados.

Ya venían sufriendo inundaciones desde la semana pasada, pero esta fue el acabose.

En el caso de Zumpango, varios fraccionamientos ya estaban inundados, pero esta semana se inundaron otros. Ante la queja de los vecinos de que año con año es lo mismo, salió a relucir que resulta que los constructores tuvieron problemas con las autoridades y las unidades habitacionales no fueron conectadas al colector principal del drenaje para desalojar su agua.

Es decir, si cae agua, ahí se queda, no hay por donde salga. Es por eso, que Conagua, la Caem y de Protección Civil, han tenido que llevar maquinaria especializada para bombear el agua atrapada, hacia el canal de desagüe.

Esto quiere decir que al rato que vuelva a llover o mañana, el agua volverá a quedar atrapada mientras no hagan una conexión de desalojo automática, como la debería tener. Por lo que mientras no construyan esta obra, las inundaciones no cesarán.

En el caso de Atizapán de Zaragoza, además de estacionamientos, vialidades, centros comerciales, y casas, también se inundó el Hospital General “Dr. Salvador González Herrejón.

Los videos de cómo están subiendo los cuneros, se hicieron virales. La alcaldesa Ruth Olvera pidió que se declara al municipio como zona de desastre y reconoció que el ayuntamiento se vio rebasado para atender todos los problemas que se suscitaron.

Hizo un llamado al gobierno federal y al estatal para que ayudaran con personal y recursos para poder solucionar todo el conflicto; y sí, justo al día siguiente de esto, el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, anduvo por ahí…pero fue para entregar tarjetas del salario rosa, no apareció en la zona de desastre.

Aunque sí estuvo el Grupo Tláloc y elementos de diversos destacamentos auxiliando, pero desgraciadamente son insuficientes para atender todo lo que se genera.

También hubo destacamentos de diversos municipios que acudieron en auxilio de los afectados.

Sin embargo, cabe destacar que los seres humanos también tenemos nuestra parte de culpa. Bajado el nivel de agua de las calles anegadas, pudimos ver cantidad de basura; en gran parte fue el motivo de que las coladeras no sean eficientes en su trabajo de permitir el desalojo del agua.

Es hora de que cada quien reflexionemos en la parte de responsabilidad que tenemos en este drama de las inundaciones.

ASME

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