Pedro Almazán trae libro y disco bajo el brazo

Tras la pandemia el artista toluqueño independiente aprovechó para crear

Pedro Almazán es un cantautor y músico autodidacta, recientemente también está incursionando en la literatura y en próximas semanas lanzará su libro “Retazos de insomnio”, un libro de narrativa con cuentos y poesías que será su primera obra en solitario bajo la firma Mezcalina. Así como su segunda producción discográfica, “El insomnio bebe con la soledad”, por lo que confía que pese a la contingencia pueda promocionarlos y presentarlos al público.

El músico y escritor originario de Toluca vive un gran momento en su carrera, ya que en medio de la pandemia se convirtió en papá, lo que le permitió vivir uno de los momentos más importantes para el ser humano, lo que exacerbó su creatividad y ahora lo plasma con dos obras, pero al no estar exento de perdidas, la sensibilidad también fueron su inspiración.   

El disco bajo el titulo “El insomnio bebe con la soledad”, incluye cinco temas de su autoría donde canta, toca la guitarra, la armónica y el kazoo, ya que debido al COVID-19 no pudo tener músicos invitados.

“Fue un año muy sui géneris para todos, de contrastes porque hubo perdidas y el nacimiento de mi primera hija, eso fue maravilloso, porque la pandemia me permitió vivir todo el proceso. Desde marzo del año pasado que nos enteramos que íbamos a ser papás y hasta que nació mi hija en noviembre y estar estos sus primeros meses, he tenido la oportunidad de estar con ella, ha representado un momento de mucha serenidad, de reflexión y de introspección que se ha reflejado también en canciones y de retomar esos sueños que estaban un tanto suspendidos”.

En 2017 lanzó su primer disco “Insomnio”, el cual contiene seis canciones tres de su autoría y donde él toca la guitara y canta; y tres junto a Fausto Arrellín, en la guitarra eléctrica; Mario Chanes en la batería; y Paco Acevedo en el bajo y la armónica, integrantes del grupo Qual, agrupación que acompañó hasta en sus últimos días de vida a “Rockdrigo” González.

“Para mi fue algo muy interesante, surgió así de manera espontanea que ellos tuvieron la facilidad de acompañarme a grabar el disco. Y el año pasado aproveché este tiempo de la pandemia, del parón que tuvimos en nuestras actividades y grabé otras cinco canciones y estas se editaron en el estudio de un personaje que se llama Edgar Arrellín que está en la Colonia Portales en la Ciudad de México, es hermano de Fausto y ha sonorizado a todos los músicos del movimiento rupestre”.

Añadió que este año ha sido fructífero en cuanto a canciones, ya tiene listas otros temas para grabar, pero busco hacerlo un poco más profesional, con más invitados y más en forma, es el propósito para los próximos meses. 

Fue este transitar en el camino de la música que en 2017 conoce a integrantes del colectivo Ozomatli, originarios de Naucalpan, quienes han publicado tres libros: “Cinocéfalos”, “El mito de los hombres perro” y “Desfibrilador”, fue en este último donde lo invitan a escribir algunos relatos. La pandemia le permitió retomar su inspiración literaria, poder escribir un libro y las circunstancias se fueron dando para cumplirlo, gracias a la gente que lo ha apoyado en todas sus facetas.

Sus inicios

Tras estudiar la Licenciatura en Ciencias Políticas, su interés por escribir letras para interpretarlas fue creciendo, fue así que comenzó a tomar clases de canto con reconocidas maestras como Tere Estrada, Elizabeth Meza y Julia González Larson, hija del músico y compositor Rodrigo González, pionero del movimiento rock rupestre y de donde ha tenido una gran influencia. Y también estudió guitarra y apreciación musical con los maestros Darío Federico Lynn y Fausto Arrellín. Teniendo desde 2013 sus primeras interpretaciones con canciones propias en Querétaro, Ciudad de México y Toluca.

“Este gusto por escribir estuvo desde la secundaria, pero por distintas situaciones e interrumpía esos ciclos, también de repente agarraba la guitarra, pero no era tan constante. A mi siempre me gustó el rock, desde los siete años más o menos cuando yo escuché a la banda Three Souls in My Mind, el antecedente del Tri, a mi me atrajo mucho esa música porque de alguna manera las temáticas sociales que abordaban reflejaban los que yo estaba viviendo en ese momento en el medio”, recordó el músico toluqueño.

Una de sus influencias es el movimiento de rock rupestre, con compositores como Rodrigo González, Roberto Ponce, Rafael Catana, “me atrae la temática de las letras que se asemeja más a un sentido de conciencia social, de critica, pero también que amalgama estas formas literarias, interesantes para mi, y representó también una exigencia, no solo en la música sino también en las letras”, abundó.

Pedro Almazán reconoce que su acercamiento con la literatura fue más tardío, ya que hasta después de que terminó su carrera y donde comenzó a redactar discursos, lo obligaron a adquirir mejores y mas técnicas de escritura y de oratoria, fue cómo descubrió que fue desarrollando mejores habilidades de escritura, que gracias a su gusto por escribir letras se conjugaron llevándolo al mundo literario.

ASME

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