¿Qué significa gobernar?

Gobernar significa tomar decisiones que son producto de circunstancias particulares. No es la voluntad del gobernante, sino es decidir a través de la acción de instituciones. Es favorecer a grupos de interés y no a otros. No se puede complacer a todos al mismo tiempo. Hay demandas que se deben de atender inmediatamente, otras que se programan, y otras más, que no se atienden. Por supuesto, que no todo puede ser asunto de política pública, pues hay gastos que influyen en su determinación. Hay que saber invertir los recursos de modo estratégico. La decisión a partir de diferentes opciones, en donde se toman en cuenta los escenarios.

Así: movilizar recursos, con capacidad legal y legítima; tomar decisiones, haciéndolo en varias líneas; atender demandas en conflicto de distintas ramas de la sociedad: todo esto, es gobernar. Así pues, en la interrogación de problemas diarios, que se tienen que atender inmediatamente para la sociedad, es por lo que hay que crearlas. Atender y solucionar problemas lo más importante del gobierno. Así que hay que crear políticas públicas para tratar de solucionar de la mejor manera, los problemas que aquejan a la sociedad.

Por otro lado, son importantes algunas cuestiones de las políticas: por ejemplo, inclusión significa democracia y da lugar a procesos muy complejos en su análisis y en su evaluación. Para ello, es necesario tener en cuenta muchos acuerdos para definir los índices de la evaluación. Las políticas públicas reflejan un conjunto de intereses entre los ciudadanos y el gobierno. A mayor participación del gobierno, es menor la de los ciudadanos. De aquí la importancia de los ciudadanos activos para legitimar la gobernabilidad.

¿En qué consiste la implementación de una política? Esto implica el modus operandi del gobierno. Es el modo en que opera un gobierno, e implica qué capacidades de ejecución tiene y cómo vencer la suma de restricciones que están en la política. Un gobierno tiene reestructuras formales y factuales. Cuál es el modo, en que va cumpliendo las metas de la política, la burocracia gubernamental. Cómo hacer compatible la visión actual de las políticas y cómo las políticas se van cumpliendo en el mundo de la política real. Cómo vincular decisiones y operadores de políticas.

Hay quien decide, pero no es responsable de la operación. Las políticas pasan por un lado las inercias de las instituciones, por el peso de las rutinas; pero las políticas necesitan creatividad para sortear las inercias de las instituciones y las rutinas. La implementación necesita legitimidad, el proceso de implementación implica que tiene reconocimiento, que es aceptado en coordinación. Decide cuál es el tipo de cultura institucional donde se implementan las políticas.

La evaluación como un factor que implica valor. ¿Por qué la evaluación de las políticas implica reconocer su contexto pluralista y democrático? ¿Por qué su impacto es el aspecto más sobresaliente a considerar? ¿Por qué significa elección de valores y qué implica definir los criterios para evaluar las políticas? Evaluación implica valor. Es igual a creencias, perjuicios, sentimientos, etc.

Existen elementos que nos permiten argumentar que se evalúa en las políticas, en las metas. Para evaluar las políticas y reconocer su contexto pluralista y democrático y demostrar que su impacto es el aspecto más sobresaliente a considerar, lo que significa la elección de valores, y lo que implica definir criterios para evaluar esas políticas, tenemos, antes que nada, que voltearnos a ver lo que llamaría Eugene Bardach, la evaluación de los sentimientos ciudadanos. Dice el autor que la dificultad técnica de acotar un “problema” de tal forma que incluya al mismo tiempo sus mejores soluciones, conduce a la falacia de que el analista es dueño de los problemas con los que trata.

gildamh@hotmail.com

ASME

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