Reconocen al biólogo mexicano Mariano Mociño

A 200 años de su muerte instituciones culturales de Barcelona recuerdan la vida y obra

Con un retrato del destacado biólogo mexicano Mariano Mociño, se busca reivindicar su vida y labor científica. La pintura hecha por José Montes fue entregada al Real Circulo Artístico de Barcelona, donde su presidente Joseph Félix se comprometió a salvaguardarla.

Mariano Mociño hijo de padres españoles, nació en Temascaltepec, Estado de México y en el 2020 se cumplieron 200 años de su muerte, razón por la que el Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Barcelona, en colaboración con la Asociación Cultural Mexicano Catalana (MEXCAT) y Casa Méxic Barcelona, ofrecieron un homenaje al celebre científico.

A su vez se dictó una conferencia por parte del escritor Albert Torras sobre la vida y obra del notable biólogo olvidado por la historia en México, pese a ser un defensor del conocimiento indígena y del valor de la ciencia europea de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

Y aunque algunos escritores han sido reconocidos hasta nuestros días, como Sor Juana Inés de la Cruz, no así los científicos novohispanos, debido a que no lograron crear una tradición científica que perdurara hasta la actualidad.

Mariano Mociño curso en el Seminario Tridentino en la Ciudad de México y se recibió en teología escolástica y ética a la edad de veinte años.  Realizó estudios de medicina en la Real Universidad Pontificia y simultáneamente estudió matemáticas en la Real Academia de San Carlos.

Obtuvo el grado de Doctor en Medicina en 1787, y después ingresó al Real Jardín Botánico, donde fue el mejor estudiante.

Junto con su compañero José Maldonado, recolectó y nombró miles de especies de plantas para Martín Sessé, director de la Real Expedición Botánica a Nueva España, entre 1787 y 1803, lo que constituye una de las hazañas científicas más importantes del siglo.

Junto con su mentor, Martín Sessé, escribió los libros Flora Mexicana y Plantae Novae Hispaniae, ambos publicadas por la Sociedad Mexicana. Dirigió el Real Jardín Botánico de Madrid y fue uno de los fundadores de la institución originaria de la Real Academia de Medicina.

Enfermo en 1820, murió en Barcelona, y la falta de recursos provocó su inhumación en la fosa común del cementerio de barrio de Poblenou, donde reposa sin una mención, según detalló Albert Torras.

NEF

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